ES:Usando nombres Romanos

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Este articulo contiene una guia general sobre como usar los nombres romanos. Debe quedar entendido que no son reglas legales. Un nombre es una herramienta que permite a una persona hablar sobre otra persona de forma que todos sepan de quien está hablando.

Nombres romanos


·Roma Antigua ·
Nombres Romanos - Praenomen - Nomen - Cognomen - Agnomen

·Nova Roma·
Eligiendo un nombre romano - Using Roman names

Contents

Uso de los nombres Romanos

¿Porqué varios nombres?

Como regla general, en un contexto formal, se usan varios nombres. El uso de los tres o más nombres es muy formal y se emplea raramente. Llamar a alguien M. Tullius Cicero es elequivalente de dirigirse a uno como Señor Don Roberto Garcia Rodriguez.

El uso de dos nombres sobre quien hablas o a quien hablas. Usardos nombres es respetuoso y formal. Llamar a alguien M. Tullius es el equivalente de de llamarle Roberto Garcia o Sr. Garcia. Cuando uno se dirige a al,guien por vez primera en una conversación o en una carta, o cuando saluda a alguien se usan comunmente dos nombres.

El uso de un solo nombre es informal. Llamar a alguien Cicero es el equivalente a llamarle Roberto.

Entonces... ¿Cuales uso?

Los nombres por los que te dirigues a alguien, dependen en cuantos uses...

Con dos nombres

Cuando te diriges a alguien usando dos nombres, los que uses dependerá del estatus de la persona. Si la persona es nobilis, es apropiado llamarla por su praenomen y cognomen, e.g. P. Scipio. Si es un homo novus, normalmente uno se le dirige por su praenomen y nomen, e.g. M. Tullius. Mucha gente en Nova Roma son homines novi, por eso se usa con ellos la forma praenomen + nomen. Si accidentalmente te diriges a un nobilis como si fuera un homo novus, seguramente no se lo tome a mal, especialmente si luego te disculpas; pero en caso de duda, siempre puedes preguntar.

También podemos halagar o alabar un novus homo dirigiéndonos a él por su praenomen y cognomen, como si fueran nobilis, aunque no conviene abusar, ya que podría levantar suspicacias entre los nobiles verdaderos.

Algunos adoptan un estilo que era corriente en las primeras generaciones del periodo imperial, llamando a todos, nobilis y homo novus, por su nomen y cognomen, e.g. Cornelius Scipio o Tullius Cicero. No hay nada incorrecto en hacer eso, pero no es característico de la antigua República y no se aconseja hacerlo.

Un nombre

Cuando nos dirigimos a alguien usando solamente un nombre, lo más educado es hacerlo usando el cognomen. Una persona nobilis debería ser nombrada por su cognomen. Aún así, a un homo novus se le puede llamar por su nomen: esto no es de mala educacion, pero puede suceder que no esté claro a quien te diriges.

Cuando una persona tiene más de un cognomen, se debería usar solamente el primero. Nombrar alguien por su agnomen, si tiene, es complementario. Solamente debería usarse el adoptivo si se quiere dirigir la atención hacia su identidad y familia pre-adoptivas, lo que no es en ningún caso necesario, educado ni de mala educación, pero que dependerá del contexto en el que nos hallemos. De igual forma, dirigirse a alguien por su cognomen matronímico llevará la atención hacia la identidad y familia de su madre.

No hay que caer en la trampa de nombrar el cognomen adoptivo rutinariamente. Aunque es tentador, ya que es una forma fácil de distinguir entre dos niños adoptados y el padre adoptivo, es un hábito no Romano. Para un Romano, un niño adoptado se convierte, a todos los efectos, en el hijo de sus padres adoptivos, por lo que se debería ignorar su cognomen adoptivo al nombrarle.

Solamente el Praenomen

El praenomen es un nombre esencialmente privado, para uso dentro de la familia. No se debería nombrar a un Romano solamente por su praenomen a menos que sea un pariente cercano, o un amigo muy próximo. Incluso los cónyuges no se refieren entre ellas por sus praenomina, si no que usan el nomina o cognomina.

Vocativos en Latin

Cuando te dirijas a alguien por su nombre, debes hacerlo usando la forma vocativa y cambiando la terminación del nombre para indicar que estás hablando a la persona y no acerca de ella. Como regla general, los nombres terminados en -us cambian la terminación a -e (e.g. Brutus -> Brute); aquellos nombres terminados en -ius pasan a -i (e.g. Tullius -> Tulli); y los nombres terminaos en -a no modifican su terminación.

Puede darse el caso de personas que usen terminaciones en vocativo cuando hablan de otros en tercera persona (e.g. "Estaba hablando a Brute ayer"). No te confundas: tu estarás en lo correcto, ellos no.

Más formulas a parte de los nombres

Más que en algunas sociedades modernas occidentales, pero de forma similar a Japón por ejemplo, los Romanos se dirigían entre ellos usando otras formas diferentes a los nombres, o los combinaban con otros terminos. Aquí teneis un breve resumen.

Dominus y Domina

Algunos latin-hablantes modernos usan dominus y domina como equivalentes de "Sr.", "Srta" o "Sra.". Esto se desaconseja tajantemente. "Dominus" quiere decir "señor" o "amo", por lo que dirigirse a alguien usando este termino es hacerlo de forma servil.

Como excepción, algunas veces los amantes se refieren entre ellos como "dominus" o "domina", aunque la mayoría de las veces en sus aposentos privados.

Títulos

Aunque los Tomanos no usaban demasiado los títulos, no está fuera de lo normal dirigirse a un Consul con su título, especialmente cuando se habla en contexto político o se debaten temas relevantes para el cargo. Del mismo modo, nos podemos dirigir a nuestros patronos por el título "patronus". Pero el uso de los títulos no es obligatorio, y no es de mala educación nombrar a un magistrado directamente por su nombre.

Parientes

Así como entre ellos se llaman por el nombre, los parientes, en la mayoría de los casos, se refieren a su grado de relación, e.g. pater (padre), soror (hermana), patruus (tío), etc... Éstos términos se combinan a menido con expresiones de cariño (ver más abajo). Como dijimos antes, los parientes cercanos se refieren entre ellos por sus praenomina.

Esposos y Amantes

Como dijimos anteriormente, tanto cónyuges como amantes se dirigen entre ellos por sus cognomen más que por sus praenomen. Ocasionalmente, se puede usar la forma vir (marido) o uxor (mujer), pero seguramente usen términos más cariñosos.

Amigos y Conocidos

La mayor parte del tiempo, personas que se conocen entre ellas, pero que no son especialmente cercanas, se refieren por su nombre, a veces añadiendo "mi" (ver más abajo). Algunas veces se usan descripciones breves, como iuvenis (joven), amicus (amigo) o senex (anciano). Dependiendo de la relación entre ellos, también se pueden usar expresiones cariñosas, o insultos, llegado el caso.

Desconocidos

No existe una equivalencia directa, en términos Romanos, a "señor" o "señora". Si se conoce a alguien cuyo nombre se desconoce, lo más normal y educado es decir algo como "petasate" ("el del sombrero"), "senex" o "viator" ("viajero"). También podemos usar "quiquis es" ("quien quiera que seas").

Por lo general, a menos que simplemente se esté preguntando la hora, lo mejor es intentar averiguar el nombre de la persona diciendo alco como "adulescens, dic mihi nomen tuum, quaeso" ("joven, dime tu nombre por favor") o "o qui vocaris?" ("¿Cómo te llamas?").

Expresiones de afecto y estima

Los Romanos siempre han sido muy ocurrentes con las expresiones de cariño. Una muy común es "carissimus", combinada a menudo con el nombre, e.g. "salve Brute carissime" ("Hola mi querido Brutus"), "salve soror carissima" ("hola querida hermana"). Otros incluyen "dulcis" ("dulce"), "inclitus" ("famoso"), "magnus" ("grande"), "optimus" ("excelente"), "fortissimus" ("muy fuerte"). Esto debería dar una idea aproximada.

"Mi" y "O"

"Mi" (masculino) y "mea" (femenino) significan "mi". Se combinan comunmente con nombres u otros términos de afecto en conversaciones entre amigos o personas que se conocen bien, e.g. "salve mi frater" ("hola mi hermano"), "salve mea Cornelia" ("hola Cornelia mía"). Es especialmente común en cartas, pero no en conversaciones orales. [1]


"O" tampoco es una expresión rara. Tiene el efecto de hacer una mención a alguien más emocional, enfática o poética. E.g. "o optime Brute" ("Oh excelente Brutus").

Referencias

  1. Catullus 5 "Vivamus mea Lesbia, atque amemus"


Personal Names in the Roman World

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